Amores Eternos Clubs

Casas Club de Nuestros Queridos Personajes
 
ÍndiceCalendarioFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse
Participen en el Festival De Virgo 09, pasen a ver los premios y las pequeñas modificaciones para ordenar el festival... >>Aquí<<

Comparte | 
 

 Sin ti... ¿que?

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Solmarie, The Dark Angel

avatar

Mensajes : 11
Diamantes : 152775
Edad : 28

MensajeTema: Sin ti... ¿que?   Dom Sep 13, 2009 8:39 pm





TITULO: ¿Sin ti... qué?
Serie: Saint Seiya
Renuncia o Disclaimer: Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, yo solo los utilizo para mis travesuras.

Resumen: Shun es convertido en vampiro y Shaka deberá comprobar que es la persona adecuada para la eternidad completa.
Aviso: este es un fic reeditado, fic que tenia el mismo nombre, para que aquellos que lo hayan leído no se confundan. jaja... no fue que repetí el nombre ni nada por el estilo.


Pareja: Shaka & Shun, entre otras parejas
Clasificación: Romántica, entre otras
Advertencias: angustia, Embarazo Masculino


________________________________________________________________
________________________________________________________________

Capitulo 1
El secuestro,
La constelación de Andrómeda pierde su brillo


Los rayos solares chocaron contra el lecho de la alcoba. Dos jóvenes dormían plácidamente en este. El mayor de cabellos dorados y unos ojazos azules, el caballero dorado de Virgo, Shaka; El menor de ellos de cabellos verdosos y ojos esmeraldas, unas esmeraldas que volvían loco a su pareja… él era uno de los caballeros mas queridos del santuario, el niño de todos ellos…

Abrió los ojos cuando los rayos solares le pegaron de golpe contra el rostro, se volteo de costado buscando nuevamente el sueño. Un brazo le rodeo por la cintura y le abrazo contra el otro cuerpo.

- ¿Que haces despierto tan temprano cariño?
- Hay mucha luz, me molesta
- Pues cierra las cortinas y listo

El menor solo suspiro, se levanto y se dirigió al baño. Se detuvo frente a la puerta y miro al hombre en la cama.

- Hoy voy a salir temprano, quiero comprar unas cosas para la cena de hoy
- Claro

El chico sonrío y se metió al baño. Se ducho y luego vistió, para dirigirse luego al pequeño pueblo cercano al santuario.

Camino por las calles del mercado, buscando esto, comprando aquello. Siempre con una sonrisa en el rostro…

°°°°°°°°°°°°
En todo momento veía al chico caminar por todo el lugar, esa sonrisa enamorada, esa mirada cristalina y esos labios que yo deseaba para mí. Una sonrisa maligna apareció en mis labios.

- Mi niño necesita un hermano que le cuide

Camine entre las personas y me acerque al niño que jugaba con un juguete frente al parque. Lo tome en brazos y él se sujeto de mi cuello.

- Acabo de encontrar a tu hermano (le señalo al muchacho de cabellos verdes) es ese de halla qué opinas…

Mire el rostro de mi pequeño en todo momento. Desde el leve levantamiento de sus cejas hasta su sonrisa de aprobación.

- ¿El será mi hermano mayor papa?
- Si Caí, pero debes ayudarme hijito
- Bueno, ¿que hago?
- Lo de siempre

Lo bajo y él se acerca al muchacho.

°°°°°°°°°°°°°°°

Shun se volteo cuando sintió que una pelota chocaba contra sus piernas. Se inclino dejando los bolsos en una esquina y recogió la pelota entre sus manos. A los varios segundos un niño de cabellos negros y unos ojos rojizos que le hicieron estremecer se le acerco, el niño levanto sus bracitos hacia él y le entrego la pelota.

- Gracias
- No hay de que…

Le respondió con una gran sonrisa, se volteo para recoger los bolsos, pero el pequeño le tomo una de las manos. Sus esmeraldas se encontraron con los tristes rubíes del pequeño.

- Juegas conmigo
- Es que no puedo, debo volver

Esta vez el niño le soltó, pero emitiendo un sollozo. Eso le llego a Shun al alma, miro el chistoso puchero que pusiera el niño en conjunto con las pequeñas manos unidas frente a su pecho en plan de rogarle por su atención.

- Por favor, no tengo a nadie y usted parece una buena persona

Shun le sonrío con cariño y asintió, dejando los bolsos olvidados y dejándose llevar por el niño como guiado por un conjuro. Se acercaron a un hombre de cabellos negros y ojos rojizos profundos que toco su frente con su mano izquierda…

Eso fue lo último que vio esa tarde antes de caer inconsciente en sus brazos…

- Papa, seguro que él será mi hermano
- Tú lo quieres así

El niño sonrío esperanzado y salto feliz mientras gritaba en voz alta un ´si´. Reacomodo a Shun en sus brazos y miro su rostro “cómo pueden los humanos ser tan odiosamente apetecibles” luego miro a su hijo y le respondió con una gran sonrisa.

- Pues así será hijo mío, así será…

Se dio la vuelta y desapareció entre las sombras, siendo seguido por la risa de un niño en la oscuridad.

°°°°°°°°°°°°°°°°

- ¿Shun?

Entro a la cocina aun soñoliento esperando encontrarse como todas las mañanas a Andrómeda haciendo el desayuno. Pero en cambio la cocina estaba en un silencio sepulcral. Volvió a la alcoba, entro al baño, pero tampoco estaba allí.

Una punzada en el corazón que no pudo explicar le invadió. Sacudió la cabeza intentando quitarse ese miedo del corazón.

No es nada, no es nada, son cosas mías…

Y salió de la alcoba hacia la cocina, haría el desayuno mientras llegaba Shun.

Pero así pasaron las horas. El desayuno estuvo listo casi enseguida pero Shaka ni siquiera lo toco. Ese sentimiento que en la mañana solo fuera una lejana sensación, en la tarde ya era una molestia que no soportaba y en la noche se había convertido en una dolorosa herida que con nada cerraba….

Así que lleno de pánico Shaka se soltó de sus compañeros y corrió al pueblo en busca de su pasión diaria en vano, pues no hallo ni rastro de él…

Bueno casi ningún rastro…

Los bolsos que Shun comprara en la mañana con tanto amor aun se encontraban allí, donde mismo él se encontrara con el niño.

Horas mas tarde,
En algún hotel abandonado de Grecia


Apenas despertara Shun se sentó en la cama desorientado, pero eso no le importo como el ver a ese hombre delante de la cama observándole. Sus ojos no se despegaron del hombre en ningún momento y le siguieron cuando este rodeo el lecho, llego hasta donde él se encontraba y le tomo por la barbilla obligándole a enfocar sus rojizos ojos.

- Desprendes un aura muy extraña niño
- No me llame niño (le dijo desafiante) no me toque (le termino de decir retirando el rostro)

Este acto solo hizo enfurecer a su captor. Lo que en un principio creyó que eran uñas eran en realidad garras, muy filosas garras, pero se dio cuenta muy tarde. Un grito salió de sus labios cuando este las enterró en sus hombros clavándole en la cama literalmente.

- ¡¡¡Que quiere!!!

La sonrisa que cubrió esos labios le provocó un escalofrío y un temblor en el cuerpo.

- Quiero dos cosas. Una: un hermanito para mi hijo y dos: un buen ejemplar para mis noches solitarias

Shun abrió los ojos como platos y abrió la boca para decirle unas cuantas cosas, pero el otro aprovecho esto para plantarle un beso. Shun le mordió con todas sus fuerzas y este soltó un alarido de furia.

- Te enseñare a respetarme humano…

Un nuevo grito rasgo la habitación cuando el hombre no solo rasgo sus pantalones desde la cadera hasta las rodillas sino que las mismas le provocaron unas muy feas heridas también. Una sensación de suciedad le invadió por completo cuando sintió la lengua del otro reclamar la sangre que emanaba de sus heridas y luego chupar sobre las mismas arrancándole unos dolorosos sollozos provenientes del dolor que esto provocaba.

- No quería marcarte, pero fuiste muy malo mi niño.

Un sollozo mayor le invadió cuando lo sintió invadiendo su interior sin preparaciones ni nada por el estilo.

- Fuiste muy malo mi niño querido

Lo vio inclinarse sobre él, pero no tuvo fuerzas para levantar sus brazos, aunque terminara lastimándose mas, y alejarle de su persona. Sintió su lengua nuevamente, pero esta vez recorriendo su cuello y sus dientes rozando su yugular. Al instante siguiente sintió una punzada en ese lugar y por instinto llevo sus manos al pecho de este intentando alejarlo, pero como respuesta el solo le tomo las manos y se las inmovilizo sobre el lecho mientras se movía en su interior con una fuerza destructiva.

Podía sentir la sangre recorrer sus muslos y manchar las sabanas. Grito con todas sus fuerzas cuando él le sostuvo por la cintura, presionando sobre sus heridas, y le levanto sentándole sobre su regazo y obligándole a moverse al ritmo que él le impuso.

Esos minutos fueron eternos para Shun, sentir la sangre abandonar su cuerpo, sentir la vida irse alejando a cada minuto y ver en cada segundo la imagen de su amor en la mente sonriéndole y transmitiéndole una calma que en ese momento sería la única forma de salvación.

Una sensación de suciedad y desazón le invadió cuando él se corrió en su interior. Lo dejo caer sobre el colchón arrancándole un grito de angustia, le sostuvo las manos sobre la cabeza sonriendo cuando escucho el ahogado quejido salido de los labios por la violencia con que salió de su cuerpo.

- Ya estas marcado, espero que esa persona que vi de verdad te ame tanto…

Se abrazo así mismo echándose a llorar, el otro solo se levanto, le miro desde la puerta durante unos minutos para luego decirle…

- Se que ahora debes odiarme mas que a otra cosa en este mundo, pero sabes que en cualquier momento de tu existencia, sea ahora o dentro de 100 años siempre tendrás un lugar en mi familia, si es que necesitas refugio.

Pero a pesar de haberle escuchado Shun hizo todo lo posible por sacar esas palabras de su cabeza y pedirle a dios que se lo llevara en ese preciso momento. Suplico con todas sus fuerzas que Shaka no le hallara, que jamás le viera en ese estado…

Escucho la puerta cerrarse y se acurruco sobre la cama ahogando un quejido de dolor cuando las heridas en sus piernas rosaron las sabanas…

En medio de esa alcoba oscura, entre esas sabanas cubiertas de sangre y sumiéndose en un mundo del que tal vez jamás despertaria Shun se refugió en su interior sin saber que en el cielo su decisión se reflejo ante la atónita y aterrada mirada de la persona que mas le amaba en la vida…

A la misma vez
Santuario de Athena,
Templo de virgo


Shaka cayó de rodillas cuando sus ojos en medio de su locura diaria enfocaron la constelación de Andrómeda por enésima vez en 1 minuto y esta vez vieron como la misma perdía casi por completo todo su brillo natural. Unos brazos amigables le rodearon y una voz que reconoció como la de su amigo Mu de Aries le decía al oído.

- No te derrumbes amigo, ahora lo importante es hallarlo este donde este.
- Cuando regrese no será el Shun que yo amo Mu, ese solo será un espectro de lo que hasta esta mañana fue…
- Lo vamos a encontrar, y haremos pagar a quien le haya tocado un pelo a ese ángel que es Andrómeda…

De vuelta a Shun

- Andrómeda te tienes que levantar

Shun abrió los ojos solo por abrirlos, frente a él se encontró con una hermosa chica de cabellos castaños y ojos esmeraldinos que le sonrió con cariño. La vio acercarse a donde él se encontraba recostado y sentarse frente a él, su mano descanso sobre su cabeza y sus labios se movieron en consuelo.

- No te des por vencido, aun no es tu hora de irte… muchos lloraran tu muerte pequeño, debes levantarte.

Ella le ayudo a levantar y entre los dos salieron del lugar. Shun recostado de su hombro, pero sin ponerse a cavilar quien era esa chica y como supo donde buscar, tampoco noto las cadenas que adornaban sus muñecas y la tristeza palpable en su rostro…

Si esa mañana Shun hubiera estado en sus cinco sentidos hubiera captado que hasta su propia armadura intentaba proteger a su dueño y que ni ella ni la propia Andrómeda le dejarían vencer como él había deseado tirado en esa cama luego de que pasara la peor experiencia de su vida…

Lo único que no sabía era…

Que las cosas empeorarían mucho durante los siguientes meses luego de que eso ocurriera.


________________________________________________________________
________________________________________________________________

Bueno pues aqui quedo el primer capitulo, espero les halla gustado por que me costo muuuuuucho escribirlo.

bye
Solmarie
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Solmarie, The Dark Angel

avatar

Mensajes : 11
Diamantes : 152775
Edad : 28

MensajeTema: Capitulo 2: El Primer Mes de Tortura   Dom Sep 13, 2009 8:42 pm

Capitulo 2
El primer mes de tortura


Shaka de virgo ante sus enemigos era conocido como el hombre mas cercano a los dioses, también se le conocía por su calma ante todas las circunstancias, por eso si alguno lo viera en esos momentos no le hubiera reconocido.

Shaka de virgo a un día de la desaparición de Shun se paseaba por la casa de virgo como un león enjaulado, ¿por qué? sencillo sus compañeros de armas en conjunción con el patriarca le tenían bien vigilado por si quería hacer alguna locura.

Encerrado en esa alcoba Shaka repasaba cada lugar por el que podría escaparse sin que lo notaran, pero mil veces se reprendía por querer ser tan impulsivo, hoy mas que nunca debía serenarse y pensar con claridad o no encontraría a su muchacho nunca…

Tal vez no fuera necesario el encontrarlo.

Mientras Shaka se torturaba en la alcoba sus compañeros y los de su esposo, entre ellos su hermano mayor, se debatían en la sala con incertidumbre.

- No piensen así, de seguro que está bien
- Sí, enserio Shiryu, y por qué no ah vuelto entonces?

La respuesta vino segundos después cuando Miho los alertara gritando histéricamente. Todos corrieron a la entrada, encontrándola a ella arrodillada intentando hacer reaccionar a Shun. Ikki corrió hacia ella con el corazón en la boca, la empujo a un lado haciéndola caer sentada mas halla y el sentó a su hermano sobre el suelo arrancándole un alarido de angustia.

Y cada uno de sus compañeros sintió como una cubeta de agua helada le hubiera dado en la cabeza. Ikki se volteo hacia sus hermanos con Shun en brazos y les dijo seriamente.

- Llamen a un médico, Shun está en estado de catatónico, algo muy malo le ocurrió a mi hermano…

Shiryu y Seiya corrieron a buscar al médico mientras Ikki entraba a la alcoba en donde estaba Shaka con un Shun completamente ajeno a lo que ocurría a su alrededor, dejando a Shaka sin aire en cuanto les vio.

….::::Habla Shaka::::….

Me detuve de golpe cuando vi a Ikki entrar a la alcoba con Shun en brazos. Sus ropas completamente rasgadas, la piel desde su cadera hasta casi las rodillas desgarradas en su totalidad y su mirada, una vez llena de vida, alegría, vitalidad y ilusión ahora carecía de cualquier sentimiento.

Ikki se acerco a la cama y recostó a Shun en ella, se sentó en el borde con una mirada que no podía reconocer. Sus dedos desabrocharon el botón del pantalón blanco cubierto de sangre y yo me acerque para ayudarle a desvestirle. Sentí una punzada de dolor en el corazón cuando mis ojos enfocaron las lacerantes heridas no solo en su cintura, sino también en sus hombros y brazos, sus muñecas solo tenían rasguños.

Ikki contuvo la respiración lo que llamo mi atención

- ¿Qué pasa?

Le pregunte literalmente aterrado. Como respuesta el menor solo llevo su mano al lado derecho del cuello de su hermano y retiro el cabello que estorbaba la vista. Allí en la base del cuello que conectaba al hombro había una profunda marca de mordida. Me olvide de respirar y caí al suelo de rodillas entendiendo claramente lo que había ocurrido.

- Shun lucho contra esa cosa, por eso esta tan lastimado
- Fue consumada la transformación

Le escuche soltar un suspiro. Su mirada se concentro en su hermano y pude ver como las lágrimas recorrían ese rostro masculino que ante los demás no mostraba ninguna emoción.

- Al parecer si…

Me derrumbe completamente echándome a llorar mientras Ikki abrazaba a Shun sin recibir ninguna señal de que este le reconocía.

Shun se había sumergido en un mundo del que tal vez jamás regresaría a nosotros.

La semana continúo sin ninguna novedad. El doctor lo reviso, nos dio las instrucciones para atenderle las heridas y nos advirtió que debíamos ser pacientes con él pues la experiencia había sido desgarradora para Shun.

La mayor parte del día me la pasaba sentado en la cama a su lado, leyéndole sus poesías preferidas o contándole de lo que había hecho en el tiempo lejos de él. Tenía la esperanza de que me escuchara y regresara con nosotros.

- …Y entonces tu hermano cogió a Seiya y lo estampo contra una pared.

Termine de contarle, pero como siempre el no pareció escucharme. Suspire dolorosamente, me levante de la cama, me acerque a la mesita de noche y tome la bandeja que allí había para dirigirme a la cocina a buscarle otra cosa para que almorzara.

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

Las aguas chocaban contra sus pies descalzos, la brisa jugaba con sus cabellos enredándoles mas de lo que de por sí ya estaban. Sentado sobre la arena admiraba el horizonte ensimismado.

- No puedes quedarte aquí por siempre

Levanto la vista encontrándose con una chica de mas o menos su edad. Sus cabellos verdosos y sus ojos azules le llamaron la atención enseguida, la siguió con la mirada hasta que se sentó a su lado y la mirada de ella se dirigió a las marcas ahora rojizas en sus muñecas.

- Muchos están sufriendo contigo, no puedes encerrarte en ti mismo hijo, debes luchar contra lo que te sucedió.
- ¿Como luchar contra lo que sé que no se puede luchar?
- Tienes a alguien a tu lado que daría su vida por ti Shun, vuelve y deja que él te apoye.

Se recostó del hombro de la chica y cerró los ojos aspirando la fragancia que desprendía de su cabellera. El mismo aroma que desprendía la cabellera de su hermano mayor.

- Shaka no me va a querer
- El te ama mas que a nada en esta vida y se está consumiendo al verte sufrir sin poder ayudarte…
- Tengo miedo

Ella sonrió, le tomo por la barbilla y le obligo a mirarle. Los esmeraldas de él se encontraron en los zafiros de ella encontrando el amor maternal que desde pequeño perdió por asares del destino.

- ¿Y porque tienes miedo dejaras que tu vida se consuma en este mundo que no es real…?

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

Deje los platos intactos en el fregadero y me deje caer hasta el piso, me abrace a mi mismo a la vez que las lágrimas recorrían mis mejillas angustiosamente. Así estuve varios minutos, tras los cuales y mas tranquilo me levante del suelo.

Abrí el refrigerador, de ahí saque unas rebanadas de queso y jamón, de la despensa saque el paquete de pan. Con el sándwich ya preparado tome una bandeja mas pequeña de plata, que por cierto era la favorita de Shun, deposite el plato allí, volví a la alacena saque un vaso de cristal y lo llene de jugo de china. Suspire hondo y tome la bandeja dirigiéndome a la alcoba donde de seguro encontraría a Shun en el mismo sitio en que le deje.

Me quede de piedra cuando en vez de verlo en la cama como había sucedido desde hacía un mes, le vi de pie frente al gran ventanal de nuestra alcoba, de espaldas a mí, mirando hacia afuera con una mirada que no sabía describir. Allí de pie, con ese porte tan característico de mi amado Andrómeda, portando únicamente el pantalón de lana que le había puesto con todo mi amor y sobre su cuerpo, cubriéndose del frio, la frazada que antes le cubriera en la cama.

La bandeja resbalo de mis dedos cayendo al suelo estridentemente. Shun se sobresalto, brincando al instante, de sus propios dedos resbalo una prenda que sabía bien yo le habría regalado el día de nuestro aniversario hace un año, pero la misma quedo allí olvidada cuando Shun se volteo hacia mí y yo corriera a sus brazos. Le rodee con mis brazos, escondí mi cabeza en su cuello y llore desgarradoramente por todas las noches en velas y todas las mañanas en donde parecía hablar con una pared.

Shun por su parte me respondió el abrazo y sonrió débilmente.

- Por Athena, gracias, gracias, gracias

Me separe de él y le sostuve del rostro concentrándome en la mirada casi marchita de mi esposo.

- Siento haberte preocupado Shaka
- Pero ya estás bien, conmigo, aquí a mi lado

Shun se volvió a ver en vuelto en mis brazos y cerró los ojos dejando escapar unas cuantas lágrimas que yo no vi absorto en mi propia felicidad.

No vi el momento en que Shun reflejo su mirada en el espejo por un instante y sus ojos cambiaron de color. De un verde esmeralda que yo amaba a un rojo sangre. Una mirada que antes era un espejo de un alma humana ahora reflejando los sentimientos de un vampiro recién convertido…

- Ven hagamos que a tu hermano le dé un ataque al corazón

Apenas dije esto Shun se detuvo de golpe y yo me voltee a verle interrogante.

- ¿Qué pasa?
- No te diste cuenta en todo este tiempo

Esta pregunta de él me descoloco, ladee mi cabeza confundido y le pregunte aun atónito

- ¿Darme cuenta de qué?

Shun no me tuvo que contestar nada pues sus propios nervios me dieron la respuesta por sí mismos. Un temblor recorrió mi cuerpo cuando esos ojos verdes tomaron un tono rojizo por un segundo y luego volvieron a ser verdes nuevamente. Mis dedos soltaron los de Shun apenas caí en cuenta de lo que este intentaba decirme. Me senté en la silla del escritorio aun sin poder creerlo, Shun se acerco e intento tocar mi hombro, pero por un instante el solo pensar que me tocara me causo repulsión, le empuje antes de que su mano alcanzara un centímetro de mi piel, olvidándome de las heridas aun frescas en el cuerpo del menor, las cuales se abrieron cuando, en un intento por evitar el golpe, tropezó con la sabana que le cubría y cayó al suelo.

- Me estas queriendo decir que eres una de esas cosas

Shun me miro directamente y tras unos cuantos minutos en silencio solo pudo mirar al suelo. Me levante de golpe, me acerque a él y lo agarre por un brazo obligándole a levantarse, Shun grito desgarradoramente cuando inconscientemente mis manos hicieron presión sobre las heridas en sus hombros.

- ¡¡Déjame me lastimas!!
- ¡¡¡Por qué no te moriste entonces!!!
- ¡¡¡Shaka!!!! ¡¡¡Me estas desgarrando mas por favor!!!!

Shun intento soltarse de mis brazos, pero aun estaba demasiado débil para luchar contra mí así que hizo lo único que se le ocurrió.

†††††††††††††††††

- Ikki espera aquí no…
- Por qué no, igual tu maestro sabe de lo nuestro

Le dijo el mayor introduciendo sus manos dentro de los pantalones del otro chico acariciando toda la piel a su alcance. Su compañero tuvo que sostenerse de la pared frente a ellos para no caer al suelo apenas Ikki sostuvo firmemente su miembro con una de sus manos y con la otra utilizaba sus dedos para prepararle.

- Vamos a recibir otro sermón de mi maestro
- Ahí vamos Shiryu estate quieto, que tu maestro a nuestra edad hizo cosas peores.

Shiryu abrió la boca para responderle, pero un grito cósmico que hace un mes que no escuchaban les dejo sin habla. Miro a ikki, se separaron y corrieron a la casa de virgo con el corazón en la boca. En el camino se encontraron a Hyoga y a Seiya que se les unieron, en conjunto con varios caballeros dorados que también iban a ayudar en lo que hiciera falta.

†††††††††††††††††

- Shaka… por… favor…

Me suplico casi sin fuerzas, el suelo estaba cubierto en sangre y sus heridas completamente destrozadas por las manos de aquella persona que por meses cuido de ellas ahora escurriendo sangre sin control.

No supo decir en qué momento los demás llegaron a la alcoba, pero lo único que vio fue a su hermano volar sobre ambos aterrizar sobre Shaka y emprenderle a golpes furioso.

- TE HAZ VUELTO LOCO O QUE MALDITO DESGRACIADO!!!!
- Ikki olvídate de Shaka tu hermano necesita atención médica urgente…
- ¡¡¡¡¡Primero le voy a sacar a este desgraciado porque destrozaba a mi hermano de esa manera y luego le voy a hacer lo mismo para que aprenda a no meterse con mi familia!!!!!

Dohko de libra se acerco a Shun y le volteo el rostro encontrándose con la mirada mas rojiza que jamás viera. Se estremeció, pero no dijo nada, mas bien pensó en la cantidad de sangre que había por toda la alcoba. Se acerco a Mu y le dijo algo al oído, este asintió y salió del lugar a la velocidad de la luz, luego regreso con unas cadenas extrañas que hicieron a Shun estremecerse.

- Ikki ya sabemos por qué actuó así, tu hermano se está convirtiendo en un vampiro

Instantáneamente Ikki se detuvo, dejo a Shaka por la paz y se volteo hacia Dohko lleno de pánico. Miro a su hermano con una mirada que a Shun le dolió hasta lo mas profundo…

- Mu por favor ten cuidado con sus heridas el muchacho ya ah sufrido suficiente por hoy.

:::::habla Shun:::::

Ya no tenía fuerzas para luchar, así que cuando mu se acerco con las cadenas no puse resistencia. Me deje encadenar a la pared, me deje revisar, aunque ni siquiera supe bien quien me hizo el chequeo…

Ahí comenzaría mi pesadilla.

La primera semana de cautiverio no cambio tanto. Shaka rara vez se dignaba en mirarme, mu era quien me alimentaba y en las noches me acurrucaba en una esquina, lo mas que me permitían las cadenas. Rara vez lograba dormir mas de dos horas antes de despertar agitado y cubierto en sudor, luego de eso no lograba conciliar el sueño en lo que restaba de la noche.

Mi hermano, ese era un caso aparte. Mi hermano odiaba a los vampiros, los odiaba literalmente hablando, luego de que el presenciara como entre tres de ellos asesinaran a mi madre. Ese hermano con el que siempre pude contar poco a poco fue desapareciendo, ya no me hablaba, las veces que entraba a hablar con Shaka ni siquiera me miraba, y las veces que debía acercarse a mi lo sentía temblar intentando controlarse para no lastimarme, y aunque sabía que jamás recuperaría a mi hermano mayor al menos eso si se lo agradecía.

- Gracias

Le respondí esa mañana cuando este me acercara un vaso con sangre tibia, el solo volteo el rostro hacia otro lado y se levanto dispuesto a irse.

- ¿Ikki?

Se detuvo en seco, pero no se volteo, lo vi cerrar los puños hasta enterrarse las uñas y luego voltearse hacia mi intentando ocultar el odio que debía sentir hacia la vida misma.

- Crees que algún día puedas volver a verme como el hermano que hasta la semana pasada fui.

El solo negó con la cabeza y eso a mí me dio como una navaja en el corazón. Y me dolió mas que cualquier golpe que recibiera la noche en que ese vampiro destrozo todo mi cuerpo. Me levante como pude debido a las heridas aun abiertas y me acerque a él, Ikki se tenso cuando me acerque, me quite el collar que tenía en el cuello y se lo entregue.

- Supongo que ya no soy digno de esto

Le dije colocando el collar en su mano derecha. Me puse de puntillas sin importarme tener que rasgarme mas las heridas y le di un beso en la mejilla, sabía que sería el ultimo y el también lo sabía, por eso rodeo mi cintura con sus brazos con cuidado de no lastimarme y escondió el rostro en el hueco de mi cuello. Instantáneamente yo me quebré echándome a llorar y sacando de mi interior todo el dolor y la soledad vivida no solo en la semana que acababa de pasar sino todo el miedo durante ese mes encerrado dentro de mi mente y la desesperación que no pude sacar cuando el vampiro destrozo no solo mi cuerpo, sino también mi mente y mi corazón en el proceso.

- Lo siento Shun, pero las reglas son las reglas

Dicho esto me tense, sentí como ikki me jalaba por el pantalón y me lanzaba contra la pared. Gemí lleno de dolor y en unos cuantos minutos el piso se comenzó a llenar de sangre. Lo vi morderse los labios, acercarse un paso y tras arrepentirse darse la vuelta saliendo de la alcoba en donde Shaka me tenia encerrado día y noche.

Esa noche algo cambio.

Mire el reloj por cuarta vez en esa hora. 1:30 am, por que no había llegado y fue como si lo hubiera llamado. Shaka entro por la puerta de la alcoba, completamente bebido. Me encogí en mi lugar cuando lo vi acercarse a mi y sonreírme lascivamente.

- El vampirito me tiene miedo

Cerré los ojos cuando sus manos me destrozaron el pantalón y grite con todas mis fuerzas mientras intentaba quitármelo de encima en vano, pues las cadenas no me permitían moverme mas de lo que ya lo hacía. Shaka solo sonrió con burla y me volteo con violencia. Me golpee contra la pared y un grito desgarro la noche cuando Shaka me poseyó violentamente. Lo escuche gemir contra mi oído mientras mi rostro se llenaba de lágrimas. Angustiosas lágrimas mientras rogaba a Athena por que Ikki se apiadara de mí y apareciera por la puerta, que me matara al llegar la mañana, que me encerrara en la casa de leo…

Lo que fuera, lo que se le ocurriera pero que me evitara esta angustia a manos de mi propio esposo.

Lo sentía moverse a cada golpe con mas violencia. Mis piernas comenzaron a llenarse de sangre y las fuerzas comenzaron a abandonarme.

Grite desgarradoramente y a este grito le acompañó un grito cósmico de auxilio. Lo que fuera, quien fuera, como fuera… no me importaba que solo se detuviera por favor, ya no aguantaba las noches a su lado…

Casa de Leo

Ikki despertó de golpe, intento volver a dormirse abrazándose a su pareja. Pero sus ojos se llenaron de lagrimas aun en contra de su voluntad sintiendo en su alma el no poder ayudarlo, el tener que dejar que Shaka lo humillara y deshonrara de esa manera.

Shiryu lo abrazo y le dijo…

- Ikki tal vez deberías ir y ayudarle, cada noche lo hemos oído gritar y suplicarle, tal vez esta vez Shaka hizo algo de lo que tu hermano no va a soportar en la mañana.

Ikki negó con la cabeza apretándolo mas contra él, Shiryu se dejo abrazo suspirando y se separo de ikki para mirarle esta vez furioso.

- Por dios fénix tu hermano está sufriendo y yo te tengo que suplicar por que vayas a ayudarle cuando antes no había quien pudiera con tu cólera…
- El no es mi hermano
- Ikki, la transformación no está completa así que en teoría ese muchacho que es violado cada noche por su esposo sigue siendo tu hermano menor y tú te escondes aquí en mis brazos porque no puedes con tu conciencia.

Le dijo volteándose furioso, ikki intento abrazarle, pero el otro le quito de un golpe.

- No te quiero conmigo, lárgate

Y solo entonces Ikki pude notar las lágrimas recorriendo el rostro de Shiryu.

- Eres el único que puedes hacer algo y eres el único al que debemos suplicarle que le ayude… por primera vez en estos cinco años me siento decepcionado ikki de fénix.

Y ahí si Ikki se sintió mal consigo mismo.

Casa de virgo

Me sentí tan poca cosa cuando lo sentí correrse en mi interior y soltar un gemido prolongado contra mi oído, su respiración me puso la piel de gallina. Lo sentí salir de mi interior esta vez con mas cuidado que cuando entro, seguido de esto sentí el semen de este salir de mi interior y recorrer el contorno de mis piernas. Mis ojos buscaron los suyos con angustia cuando sus manos aferraron mis lastimadas muñecas, seguido del acostumbrado “click” que hizo el candado al ser soltado, caí al suelo casi sin fuerzas.

Pero ni siquiera mi mirada llena de dolor, ni la sangre escurriendo entre mis piernas le provoco una chispa de compasión.

- Estoy esperando
- Por favor…

Le suplique desesperadamente. Pero él se quedo ahí esperando a que hiciera lo que él me pedía.

- Por favor…

Se arrodillo frente a mí y me agarro por el cabello jalándome hacia al frente. Perdí las fuerzas para luchar, así que me arrodille y lo sentí empalarme de un solo golpe y casi al mismo tiempo un grito rasgo el ambiente.

- No, por favor, espera…

Shaka me levanto en vilo y me sentó sobre el sin escucharme. Un quejido salió de mis labios cuando la punta de su miembro golpeo mí lastimada entrada.

- Ya basta… por favor… Shaka… yo… no… no puedo mas…

Sus manos sobre mis muñecas y colocándolas sobre sus hombros me indicaron que no había vuelta atrás…

Y esa misma noche lo poco que quedaba de mí el mismo Shaka se ocupo de destrozarlo.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Solmarie, The Dark Angel

avatar

Mensajes : 11
Diamantes : 152775
Edad : 28

MensajeTema: Capitulo 3: Remordimientos   Dom Sep 13, 2009 8:43 pm

Capitulo 3
Remordimientos


Miraba el techo de la casa como si fuera lo mas especial del universo. No podía moverme, me dolía demasiado todo el cuerpo, la noche anterior Shaka se había pasado de la raya.

Le encantaba humillarme y hacerme sentir tan poca cosa. Tanto que comenzaba a creer que realmente mi marido disfrutaba de verme sufrir.

En el trayecto de la noche le había escuchado nombrar mi nombre mas veces de las que había estado dispuesto a contar.

Mire hacia el espejo y vi mi mirada reflejada en el mismo. Aun no me acostumbraba a ver a través de ellos una mirada muy distinta a la que tenía y siempre había tenido.

Suspire pesadamente. Sentía mi corazón roto, completa e irremediablemente roto y temía no volver a confiar en nadie nuevamente. Al menos no en un ser humano…

Entonces en ese preciso momento un recuerdo llego a mi mente.

El hombre mirándome desde la puerta de esa sucia alcoba, su tristeza palpable en el rostro y sus labios moviéndose para decir las palabras que quedaron grabadas en mi subconsciente.

“…Cualquier momento de tu existencia, sea ahora o dentro de 100 años siempre tendrás un lugar en mi familia, si es que necesitas refugio.”

No recordaba que iba antes de esas palabras, pero esas últimas si las tenía bien presentes en mi mente. Fije mi mirada en el espejo esta vez viéndome de una manera distinta.

Era distinto e intentaba encontrar apoyo en las personas incorrectas. Ya no era humano, el Shun que ellos conocieron había desaparecido, al menos parte de él. Me levante del suelo como pude y mire el reloj.

- 3:30 am

Mire a Shaka dormido en la cama. Dormido bocabajo, su cabello suelto sobre su espalda y su cabeza ladeada hacia donde yo me encontraba. Gatee hasta estar a centímetros del lecho y sonreí tristemente.

- Shaka siento no ser aquella persona a la que amabas. Siento no haber sido lo suficientemente fuerte como para defenderme de algo así, pero no te obligare a convivir conmigo, si no es lo que quieres.

Dirigí mi mirada a mi mano derecha y quite el anillo de compromiso. Lo coloque sobre la palma de Shaka y le cerré el puno con suavidad, me incline sobre él y le di un beso en los labios de despedida.

- Se feliz mi querido virgo, encuentra a alguien que no te haga sentir tan miserable como yo… y recuerda que a pesar de todo te amo y te amare por toda la eternidad con la misma intensidad.

Si, por toda la eternidad. Ahora tenía la eternidad completa para curar mi corazón herido y las heridas físicas que tenía en todo el cuerpo. Me levante de donde me encontraba arrodillado y me dirigí a la puerta. Allí me voltee y mire la alcoba que durante los últimos 6 años había sido mi propio paraíso.

Los ojos se me llenaron de lagrimas, lleve mi mano derecha a mi rostro limpiándome la piel del rastro de lagrimas y me voltee cerrando la puerta tras de mi sin que él se diera cuenta…

- Adiós mi amor.

Atravesé las casas del zodiaco una por una con sigilo hasta llegar a la de leo. Me detuve en la entrada inconscientemente, mirando hacia donde debía ser la entrada a la alcoba de mi hermano mayor. Podía sentir su respiración pausada desde donde estaba y la agitación de un sueño intranquilo…

- Te perdono todo hermano, no tenemos la culpa de lo que ocurrió.

Me despedí en silencio de ese santuario que tantos recuerdos bonitos me traía y me perdí en la noche. Traspase los campos de entrenamiento sin detenerme, llegue a la entrada del santuario de Atenas y la atravesé sin pensarlo dos veces.

Ese día dejaba atrás una vida que era lo que yo quería, pero le daba frente a otra que no sabía lo que me deparaba. Aunque sabía que en este nuevo mundo tenía una familia que me esperaba mas allá de las sombras que veía.

……::::::Habla Shaka::::::……

Me estire sobre la cama apenas desperté y me acurruque inconscientemente hacia el lado izquierdo de la cama. Mi sorpresa fue enorme cuando no lo vi donde siempre al despertar, me senté en la cama con rapidez esperando verlo salir del baño.

Pero pasaron los minutos y nada pasaba. Me impulse en la cama y sentí algo duro y frio tocar mi mano, así que me voltee y un escalofrío de puro de dolor me recorrió.

- ¿Que significa esto…?

Pensé angustiado levantando el anillo del lecho y poniéndolo frente a mi rostro. Mis ojos de abrieron de par en par recordando entre borrosos recuerdos de la noche anterior.

Pensé que había sido un sueño.

Recordé la pequeña presión a un lado de mi rostro, su mano recorrer los contornos de mi rostro y la frialdad de sus lagrimas cuando estas cayeron sobre mi mano extendida.

- Siento no ser aquella persona a la que amabas. Siento no haber sido lo suficientemente fuerte como para defenderme de algo así, pero no te obligare a convivir conmigo, si no es lo que quieres.

Recordé el silencio que siguió a eso durante varios segundos y entonces recordé el frio en la palma de mi mano. Me cubrí el rostro con las manos imaginándome su rostro lleno de tristeza, mordiéndose los labios para no quebrarse y despertarme con su llanto.

- Se feliz mi querido virgo, encuentra a alguien que no te haga sentir tan miserable como yo… y recuerda que a pesar de todo te amo y te amare por toda la eternidad con la misma intensidad.

Me deje caer en la cama llorando amargamente. Perdí el corazón, el alma y al hombre que mas amaba todo en una sola noche y ni siquiera pude defender el derecho a tenerlo a mi lado…

Entonces una voz en mi cabeza me respondió con un bufido…

Derecho… ¿qué derecho? El derecho a maltratarlo, a hacerlo sentir tan poca cosa.

Cuantas veces no me había regocijado en mi mismo cuando vi el dolor en las facciones de Shun al ser poseído sin compasión. La angustia de sentirse tan poca cosa en mis brazos o el intenso dolor que sintió cuando su propio hermano le dio la espalda…

En ese preciso momento me sentí la cosa mas insignificante del mundo…

Y lo mas triste era que yo sabía que me lo merecía…

Merecía haberme quedado solo, merecía el odio de esa alma que yo mismo me había encargado de destrozar con mis prejuicios y mi cruel actitud…

- Lo siento tanto Shun, perdóname donde quiera que estés…

Horas después en la casa de Leo

- Ikki, encontré esto en la mesa del comedor y tiene tu nombre

El aludido miro a su maestro y luego al sobre reconociendo la letra de su hermano al instante. Se encontró a si mismo tomando la nota con la mayor de las sorpresas y dirigiéndose a un lugar mas privado para leer su contenido.

Su maestro le dejo, sabía que debía poner las cosas en claro consigo mismo, aunque ya no tuviera remedio…

El daño ya estaba hecho…

Así que Ikki de fénix se sentó en las escaleras traseras de la casa de leo. Se recostó de uno de los pilares y retiro el sello de la casa de virgo que había en la hoja. Saco el papel y lo abrió, casi al instante una cadenilla plateada cayó sobre su regazo…

Ikki la vio con los ojos abiertos como platos, tomando la misma entre sus manos mientras sus ojos se llenaban de lagrimas “te estás despidiendo de mi acaso” fue su pensamiento antes de dejarla sobre su pie izquierdo y dedicarse entonces a la carta.

Hola Ikki…

Te digo así porque se que no quieres que te llame hermano. Pero te diré que hermano querido, para mí siempre lo serás sin importar cuánto llore por tu desprecio o por tu crueldad para conmigo, para mí siempre serás el hermano perfecto.

En fin…

Te escribo esto corriendo el riesgo de que me apalees por el simple hecho de comunicarme contigo porque me quiero despedir como dios manda.

Ikki, hermano mío, me voy ya no aguanto las noches con Shaka, no soporto las burlas ni los desplantes de aquellos que alguna vez fueron mis hermanos.

Te entiendo, se que nuestra madre sufrió mucho esos meses antes de mi nacimiento y de su muerte, pero yo no tengo la culpa de que nuestra madre muriera por causa de un ataque de vampiros. Aun a sabiendas de esto me despido, y de pido perdón si en todos este mese eh deshonrado el nombre de mi querido y amado hermano…

Ya no lo hare mas, puesto que eh decidido ser lo que soy ahora “un vampiro”. Los extrañare muchísimo y ojala que ustedes también a mí.

Se feliz ikki que yo estaré cerca siempre, velando por ti y por mi esposo, comprobando que en realidad estén llevando una vida feliz. Tu al lado de Shiryu y Shaka,… pues Shaka con alguien que él crea mejor que yo…


Me sentí fatal al ver como en esa línea la tinta se corrió, mancha y marca evidente de que de esa parte en adelante mi hermano ya no pudo aguantar las lágrimas que retenía cuando escribía la carta.

Una vez me dijiste que fuera fuerte, que luchara contra lo que el destino me parara de frente. También me dijiste que serias mi apoyo, mi árbol ante los huracanes mas torturadores de la vida…

En donde quedo ese árbol protector durante este mes, en donde quedo ese hermano del que yo me sentía tan orgulloso??


En ese preciso momento en que leí esas preguntas y sabiendo que tras estas se encontraban el verdadero reclamo a mi conducta, sentí el calor de mis lagrimas recorrer mis mejillas.

Le había decepcionado, le había abandonado y ahora mi hermano me estaba reclamando ese mes lleno de dolor en soledad…

Y solo por eso yo me sentí peor que cualquier día.

Pero en fin, puesto que ya no podía seguir en un lugar en el que no era recibido decidí ir en busca de mi familia en el mundo vampírico…

Y te vuelvo a repetir hermano, se feliz y yo seré feliz por mi propio lado… solo entonces, tal vez, decida comunicarme contigo nuevamente….

Se despide con todo su amor por ti
Tu hermano
Shun…

Mas abajo se encontraba la fecha en la que la había escrito y la firma de mi hermano.

Sentí unos brazos rodearme y solo entonces me rompí en mil pedazos. El abrazo se hizo mas fuerte, siendo acompañado por dos pares mas, entonces supe que yo no fui el único que recibió una carta de despedida por parte de mi hermanito.

- El será feliz, yo se que si… ahora tú debes hacer lo mismo Ikki, quitándote esa culpa que tu hermano nunca te concedió a ti…

Y eso haría, sería feliz para que mi hermano se sintiera orgulloso de mí nuevamente…

Y como él dijo en la carta tal vez, quizás mas adelante, pudiera saber de él y disculparme de frente…

Y solo en ese momento haría lo que el quisiese sin poner resistencia, lo dejaría ir en ese instante si él así lo quería…

Pero repito solo en ese momento y mientras tanto me dejaría remorder la conciencia con el remordimiento que me estaba matando por dentro…

Sabiendo al igual que Shaka…

Que me lo merecía, eso y mucho, mucho mas…

En algún lugar lúgubre de Grecia

Me detuve delante del precioso jardín, mire tras de mí y dos chicas, que sin duda eran vampiresas, me apuraron para que entrara. Mire a la casa nuevamente comenzando a sentir el pánico que me invadiera aquella noche.

Abrí el pequeño portoncito que separaba la casa de los visitantes inesperados y me acerque al pórtico de entrada. Levante la mano y toque tres veces muerto de los nervios.

En el interior escuche a un niño reír y correr bajando las escaleras, tras este también se escucharon unos pasos mas apresurados y una voz masculina que le gritaba desde el segundo piso…

- Caír no…

Pero ya fue tarde, supongo, pues la puerta se abrió y cual no fue mi sorpresa cuando el rostro del niño del mercado me miro sorprendido.

- ¡¡¡¡PAPA!!!! Mi hermano esta en nuestra puerta

Aun no salía de mi asombro cuando el pequeño me salto a los brazos y por puro instintos le retuve para que no cayera. En la puerta se paro su padre, según le escuchara gritarle hacia un rato ya, mirándome claramente sorprendido.

- Papa, papa, mira quien llego

Su padre le sonrió con una encantadora sonrisa y luego dirigió sus rubíes hacia mí. Qué raro se me hizo no sentirme cohibido ni nada por el estilo, sino todo lo contrario sentí como si estuviera comenzando un nuevo capítulo en mi vida…

Una nueva vida inmortal…

- ¿En que te podemos ayudar, muchacho?

Me dijo mirándome ansiosamente. Una tímida sonrisa adorno sus labios extendiendo sus brazos hacia el pequeño en mis brazos. Caír se separo de mi a regañadientes, pero salto a los brazos de su padre cuando este le mirara seriamente. Luego el hombre y Caír, en sus brazos, dirigieron su atención a mí.

- ¿Su oferta aun está en pie, aun soy parte de su familia?
- Sí, sí, sí… ¿Serás mi hermano?

Mire a Caír y agradecí mis reflejos vampíricos cuando el niño dio un brinco y termino en mis brazos. Su padre se dirigió a nosotros y rodeo mi cintura, me empujo hacia el interior de la casa y cerro tras nosotros…

- Bienvenido seas a nuestra familia Shun…
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Solmarie, The Dark Angel

avatar

Mensajes : 11
Diamantes : 152775
Edad : 28

MensajeTema: Re: Sin ti... ¿que?   Vie Sep 18, 2009 9:55 am

Capitulo 4
Aceptando una nueva vida


Me detuve frente a la casa donde llevaba viviendo tranquilamente estos últimos cinco años. Una pequeña vivienda con un esplendoroso jardín en la entrada, un lujoso portoncito que separaba el camino hacia la entrada del exterior y un precioso jardín trasero en donde me encontraba yo en ese momento.

- ¡¡¡Shun!!!

Levante la cabeza del libro que leía y sonreí al ver a Cair correr hacia mi. Me senté sobre el césped y espere a que el llegara hasta mi persona.

- Acompáñame al pueblo a comprar unas cosas para mi cumpleaños.

Asentí con una gran sonrisa, me levante y tomando el libro del suelo. Nos tomamos de las manos y nos dirigimos a la entrada trasera de la casa que daba a ese pequeño jardincito que se había convertido en mi santuario personal desde que llegara a esa vida, aunque en un principio había sido por la fuerza hoy veía a esas dos personas como mi familia.

Cair una niño esplendoroso. Un pequeño niño de cabellos negros y expresivos rubíes por ojos. Siempre vestido con ropajes finos e impecablemente limpios había sido criado con la mejor de las educaciones, pero careciendo durante siglos del hueco que a mí me había tocado llenar… un hermano mayor que le cuidara y apoyara cuando mas lo necesitara. En mi vida nunca padecí lo que ese pequeño que hoy iba sujeto a mi muñeca…

Esa pesadez por la vida inmortal sin la compañía de un hermano que fuera su cómplice en las travesuras, consejero en momento de duda y su apoyo en momentos difíciles… yo siempre tuve, para mi, al hermano perfecto…

- ¡¡¡¡¡Papa!!!!! (Grito emocionado soltándose de mi agarre para correr a los brazos de su padre)

Mas así como él y yo no coincidimos en esa relación de hermanos faltantes, tampoco lo hacíamos en el hueco que había en mi corazón, ese hueco que pertenecía a esa influencia masculina en mi vida…

Era verdad que ikki había intentado llenar ese doloroso abismo en mi corazón por la falta de un amor paternal, pero nunca pudo llenarlo completamente y en momentos donde realmente necesitaba a un verdadero padre era que sentía el dolor de las espinas enterrándose en mi alma.

Hoy, tres años mas tarde de mi transformación, ese vacío casi había desaparecido haciéndose mayor el lugar que antes llenara la presencia de mi inseparable hermano mayor Ikki.

Ese hombre… Cail, había intentado llenar ese hueco lleno de dolor y angustia que había quedado luego de que ikki me diera la espalda, pero como escavar en un hueco que se fue profundizando en mi corazón conforme pasaron los años que precedieron a ese suceso.

Era el hombre perfecto, así como también, de seguro, podía ser el padre perfecto en ocasiones. Pero a mí lo que me hacia sangrar internamente era el vacio que quedo cuando perdí en una sola noche a mi familia...

- ¿Shun?

Le mire. Frente a mi estaban ambos. El padre sosteniendo al hijo en brazos y ambos luciendo una preocupada mirada hacia mi persona.

- ¿Vamos al pueblo hermano?
- Claro que si...

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

Entre en la alcoba de mi novio y suspire angustiosamente cuando lo encontré en el mismo lugar donde llevaba encontrándolo desde hacía tres años en esas fechas...

Frente a su escritorio observando la ultima foto que nos tomáramos en grupo, donde salía nuestra hermanito Shun...

- ¿Ikki?

El no me miro, ni siquiera hizo ninguna señal de que me había escuchado aunque sabía que así había sido. Camine hasta estar atrás de él, rodee su cuello con mis brazos sobresaltándolo. El por su parte, tras darse cuenta de que era yo, gire el asiento hasta toparse conmigo y me apretó contra el ansiosamente.

- ¿Que le hice Shiryu?
- El está bien, de eso estoy seguro
- Sí, pero debe odiarme

Le obligue a mirarme. Sus ojos, vacios y llenos de culpa, se fijaron en los míos. Sentí un escalofrió al recordar la vida salvaje que alguna vez tuvieron esos ojos, me abrace a él ahogando un gemido de dolor ante el recuerdo y le dije entre sollozos.

- Ya no te culpes amor, nadie tuvo la culpa de que eso ocurriera
- Pero si tuve culpa de lo que le hice...
- Tú no le hiciste nada

Le dije esta vez mirándolo sorprendido. El suspiro y miro la foto mientras sus lagrimas se derramaban por sus mejillas demostrando lo impotente que se sentía en esos momentos.

- No con estas (se mira las manos y me las muestra en alto) manos, pero si con mis palabras, con mis actos, con mi rechazo hacia su persona.
- No...
- Escúchame, era consciente de lo que hacia Shiryu, tengo que aceptarlo tarde o temprano. Estaba furioso, si, pero no con Shun. Estaba furioso con la vida, con el maldito destino que una vez me arrebato a mi madre y ahora me arrebataba a mi hermano, lo único que tenía en la vida.

Conforme iba hablando ikki se desesperaba más a cada segundo. Le sentía llorar en silencio. No había lágrimas en su rostro, pero le conocía demasiado bien y sabía que su corazón lloraba lágrimas de sangre cada vez que tocaba ese tema...

Cada vez que recordaba como había dado la espalda a su hermano cuando mas lo necesito, rompiendo la promesa que le hiciera a su madre en su tumba...

- Y aunque no me reconocía, disfrutaba de sus lagrimas, de su dolor. Cada grito, cada suplico me hacía sentir tan y tan bien que comencé a odiarme a mí mismo... y deseaba con todas mis fuerzas que él también me odiara con la misma intensidad...
- Calma ikki (le dije abrazándole para que se calmara)

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

Me recosté del hombro de Cail viendo como Cair se reunía con sus amiguitos en los juegos. Nos paramos mas alejados de la multitud evitando el olor que nos descontrolaba a los adultos. El recostó su cabeza de la mía, de lejos cualquiera pensaría que éramos una feliz pareja que vigilaba a sus crías y cuán lejos de la verdad hubieran estado en ese momento.

- Crees que alguna vez me perdones por haberte alejado de tu familia

Le mire directamente y le sonreí esta vez con todo mi esplendor...

- No tengo nada que perdonarte, ahora ustedes son mi familia... el pasado en el pasado se quedara...

"Y mi corazón junto a este amor que me quema cada día también se quedara en el pasado. Allí donde debe estar por siempre"
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Solmarie, The Dark Angel

avatar

Mensajes : 11
Diamantes : 152775
Edad : 28

MensajeTema: Re: Sin ti... ¿que?   Vie Sep 18, 2009 9:58 am

Capitulo 5
Sorpresas

Años antes

- Mira, mira allí es

Mire al hombre a mi lado, este solo rodo los ojos exasperado y me sonrió apenado.

- Se que a veces puede llegar a ser muy exasperante
- No se preocupe, me recuerda a un joven muy querido para mi

Mi mirada se obscureció e inconscientemente mi mirada se dirigió al santuario mucho mas allá. Una mirada de dolor y tristeza se implanto en mi rostro recordando escenas del pasado que estaba seguro que no volverían jamás.

- Shun, ¿vienes?

Brinque cuando él me puso la mano en el hombro, el pequeño miro a su padre y este le indico que fuera a jugar al parque. Ya lejos de nosotros su padre me agarro por un brazo y me dirigió hacia una banca desde donde veíamos a nuestro pequeño jugar y en donde el podría hablar conmigo.

- Shun, que te aflige?
- No es nada de importancia
- Llevo de conocerte lo suficiente como para saber cuándo me mientes muchacho…

Me sostiene la barbilla y me obliga a mirarle. Mis rubíes se encontraron con los suyos.

- Shun por que no me dices lo que te hace sufrir. Sé que tal vez no me tienes la confianza suficiente para decirme ciertas cosas

Su mirada se dirigió a Cair en el parque. Por puro reflejo mi mirada se dirigió a donde se dirigía la suya, encontrándome a Cair jugando con otros niños también vampiros que se había encontrado en el parque donde nos encontrábamos.

- Pero la verdad es que los vampiros no somos los humanos, podemos sentir lo que nuestra familia siente o trata de esconder a nosotros.

Su mirada, esta vez completamente cristalinas a mi escrutinio, se dirigió a mi rostro. Su mano se dirigió a mi rostro, pero antes de que este tocara mi rostro yo lo retire cohibido…

- Arruine tu vida, sé que eso es lo que te mantiene lejos de mi. El que arruine tu vida, perdiste tu matrimonio, perdiste tu familia y también la ilusión que te proveía el don de dar la vida no hijo.

Mire esos niños en el parque jugar con Cair y por primera vez en esos primeros años de vida vampírica añoré sentir esas pataditas en mi vientre o tener la ilusión de una vida creciendo dentro de mí.

Sentí una punzada en mi corazón, los ojos se me llenaron de lágrimas y un sollozo abandono mis labios. Al instante siguiente lloraba desgarradoramente en sus brazos, el solo me abrazaba y me dejaba descargar todo lo que llevaba guardado…

- Lo sentí latir dentro de mí, era una preciosa niña, ya tenía todo para su nacimiento…
- Siento mucho ser la causa de su muerte Shun, debería haber sabido que una preciosura como tu debía estar casado y en cargo (me obliga a mirarle) no me restara la eternidad para obtener tu perdón “ni el mío por haber arruinado la vida de la persona que ah ocupado mi corazón”…

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

En estos cinco años este camino que recorro cada día nunca se me había hecho tan largo como hoy, el recorrer el camino de los templos hasta el propio o el ver como en la casa de leo, sabía perfectamente, Ikki debía ser feliz con su pareja preparando los últimos arreglos para la boda de este fin de semana.

Y eso era lo que me tenía tan mal, esa boda y el recuerdo que con ella temía restaurar en mi cabeza.

La suave brisa soplo rebelde moviendo mis sedosos cabellos, sacándolos de su lugar y haciéndoles moverse en torno a su rebeldía contra mi cada vez que intentaba colocarles en sus respectivos lugares.

Cuando llegue a la casa de Leo unas risas alegres me hicieron detenerme. Estaba a punto de darme la vuelta cuando escuche como el sillón se volcaba y ambos reían de seguro al caer al suelo como dos niños.

Sentí un dolor punzante en mi interior…
Recordando una escena muy lejana…

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

No podía quitarle la vista de encima, simplemente mis ojos se negaban a cooperar conmigo.

Allí sentado con un pantalón blanco y una camisa negra el leía un libro que recargaba sobre sus rodillas. Me preguntaba si era posible que él no se percatara de que su única belleza era un pecado sin duda…

Sus esmeraldas se encontraron con mis zafiros y una sonrisa adorno su rostro. Ladeo la cabeza hacia un lado esperando una respuesta a mi continuo estudio hacia su persona.

Pero en vez de eso solo me dirigí a donde él estaba, me sostuve del sofá y lo levante en vilo, cayendo el libro de sus manos al suelo abierto en sabe dios que pagina, y sentándolo sobre mi regazo para luego comérmelo a besos.

El se sujeto de mis brazos y comenzó a moverse sobre mi sexo con toda intención. Mi respiración comenzó a ser irregular y él se inclino mas sobre mi estampándome contra el mismo…

Y ‘Plash” el sillón cayó hacia atrás. Mi cabeza impacto contra el suelo y el cayo sobre mí. Le mire esperando una cara de pocos amigos pero en cambio el se echo a reír con ganas…

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Continúe hacia la casa de virgo antes de que los enamorados me removieran mas la memoria.

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

- SHUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUN!!!!

Me incline para tomarlo en brazos y el sonrió contento. Detrás de mi apareció su padre y nos abrazo con una gran sonrisa.

- Por qué no vas a la boda Shun
- Por que se que no soy bien recibido Cail…

El me volteo el rostro obligándome a mirarle

- Ellos no se tienen que enterar de que fuiste

Y una sonrisa adorno mi rostro.

- Yo te acompaño hermano

Mire a Cair y le sonreí con cariño. Lo puse en el suelo y el corrió a su alcoba a arreglarse.

Una hora mas tarde nos escondíamos recostados tras un árbol que daba justo al lugar de la ceremonia. Mi hermano y Shiryu, ya suponía que terminarían juntos antes de irme, sonreí con tristeza cuando entre los invitados divise a la razón de mis tormentos.

- Shun, el es mi hermano mayor
- No Cair, el no es nada de nosotros cariño
- Pero si es hermano tuyo, eso lo hace hermano mío también no?
- No, porque el dejo de ser mi hermano cuando me convertí en uno de tu raza…

El me miro con tristeza captando el mensaje tras mis palabras. Me abrazo y comenzó a llorar escondiendo su cabeza entre mis cabellos.

- Fue mi culpa, por eso tu hermano no te quiere ver…
- No, no es así…

- Hey tu, que haces ahí!!!!

Cair se tenso y retrocedió contra el árbol. Yo no me moví, no había cambiado nada en cinco anos y si me volteaba era lógico que los guardias me fueran a reconocer.

- Hermano…
- Calma estaremos bien
- Hey te estamos hablando…

Uno de ellos intento agarrar a Cair y yo me moví mas rápido que ellos, a pesar de que por sus armaduras debían ser caballeros dorados o estaban cerca de serlo, lo agarre por el cuello y enterré mis uñas en su piel, pero sin perforar sus venas…

- Suelta al niño…
- Si me matas te mataran

Ahí si me eche a reír con ganas, lo voltee para que me mirara y él me miro como si hubiera visto un fantasma.

- No creo que eso sirva puesto que ya estoy muerto no?
- HERMANOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!

Un grito salió de mi garganta cuando me vi empapado con agua bendita de pies a cabeza y mi piel comenzó a echar humo, comenzando a tomar un tono rojizo por las quemaduras. Cair se soltó de ellos e iba a hacerse a nosotros. Lo vi titubear y echo a correr en dirección de la ceremonia…

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

Varios gritos inundaron el lugar cuando el niño entro corriendo, esquivando a los guardias, brincándole encima a otros hasta tumbarlos y pasándole entre las piernas a otros. Estaba a varios centímetros de llegar a halla cuando una mano le cogió de la camisa y le levanto del suelo.

- Qué rayos hace una cría de vampiros en los predios de Athenas
- Ikki!!!

Grito este cuando vio que le iban a enterrar una navaja cubierta en agua bendita. El aludido se volteo y se encontró con los ojos del pequeño.

- Ayúdelo por favor, solo trataba de protegerme

Ikki le miro confundido

- A quien pequeño
- A tu hermano menor, esta por halla (le señaló hacia el gran árbol a lo lejos) unos guardias lo agredieron, no quiero que le hagan nada por favor.

Ikki palideció y aunque varios caballeros abrieron la boca para hablar ninguno lo hizo con la rapidez suficiente como para detenerle. Shiryu corrió tras él para evitar que cometiera alguna locura.

Al llegar se encontró a los dos sometiendo a su hermano en el suelo, aunque este luchaba y los hombres estaban llenos de zarpazos que sangraban horriblemente.

- Soltadle

Ambos caballeros le miraron como si estuviera loco. Desde el suelo Shun dirigió su dorada mirada a su hermano, este desvió la mirada hacia otro lado…

- Llevadle sin lastimarle, al niño tampoco le hagan nada

Los guardias asintieron, terminaron de colocar las esposas. Ikki tembló de pies a cabeza cuando Shun soltó un grito de angustia y sus muñecas se cubrieron de sangre. Los guardias le pusieron en pie, empujaron a Cair hacia él y prácticamente les arrastraron hacia el santuario.

- ¿Qué dios tan cruel le ha puesto en nuestro camino nuevamente?...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Solmarie, The Dark Angel

avatar

Mensajes : 11
Diamantes : 152775
Edad : 28

MensajeTema: Re: Sin ti... ¿que?   Vie Sep 18, 2009 10:01 am

Capitulo 6
Aceptando mi propia culpa

En los años de adolescencia, y digo adolescencia por que hoy cuento con casi 23 años, mi hermano era la luz de mis ojos. Hasta hace cinco años atrás jamás imagine que eso pudiera pasar.

Cada vez que recuerdo eso una dolorosa punzada se prende de mi pecho, siempre me enorgullecí de ser el hermano perfecto, de que jamás tendría que elegir entre mi hermano o mi deber con la tierra…

Pero eso cambio ese día…

Que creen que sentí cuando me refleje en esa mirada rubí esa tarde, que creen ustedes que sentí cuando mi hermano intento acercarse y yo me vi obligado a rechazarlo públicamente aunque solo quería abrazarle y decirle que todo estaría bien…

Las cosas comenzaron como un juego entre nosotros, los caballeros de bronce, pero conforme pasaron los meses las cosas empeoraron para todos.

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡Flash Back‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

- Miren que tal si ahora si poden degustarnos este cuerpo…

Minutos antes de decir estas palabras Jabu había sujetado a Shun por la cintura, le había lanzado contra la mesa del comedor. En el trayecto la bandeja con el desayuno había ido a dar al suelo del lujoso salón, pero eso dejo de tener un valor importante cuando Jabu y sus compañeros se echaron a reír tomando la invitación como algo real.

- ¡¡¡No me toquen!!!

Ellos solo rieron con mas énfasis. Shun intentaba quitárselos de encima. Su mirada se nublo por las lagrimas cuando sintió las manos de Jabu introducirse en sus pantalones intentando ubicar el pasaje hacía su interior.

- ¡¡¡¡Qué rayos hacen!!!!

El grupo que antes riera se cayó de repente y miraron hacía la puerta encontrándose con la mirada furiosa de Milo de Escorpión. Los muchachos que antes le siguieran en su chiste ahora solo temblaban y corrieron fuera del salón. Jabu le miro desafiante y Milo le tomo la mano que aun permanecía dentro de los pantalones del chico y la otra que le mantenía sometido contra la mesa, luego le enterró las uñas llenas de veneno sin ninguna piedad.

Jabu grito aterrado y se alejo de Shun, luego corrió fuera del salón gritando improperios. Milo intento acercarse, pero Shun se alejo asustado. Al ver esto Milo se detuvo instantáneamente, levanto las manos donde él pudiera verlas y le sonrió intentando calmarle.

- Tranquilo no te voy a lastimar, pero si quiero saber si no hizo nada mas que manosearte
- No… no se me acerque…
- Shun, no te voy a hacer daño te lo juro por Athena…

Dio otro paso y Shun se arrastro sobre la mesa aun lleno de pánico…

- Está bien, está bien muchacho no te voy a lastimar entiendes, solo quiero saber que no te hayan hecho nada.

Esta vez cuando Milo dio un paso Shun no retrocedió, así que él se arriesgo y dio otro mas y Shun se quedo donde estaba. Milo se acerco a él y le abrazo, a lo cual Shun se abrazo quebrándose y echándose a llorar desgarradoramente mientras Milo hacía una nota mental…

- Matar al desquiciado del fénix por permitir que su hermano este con bestias como esas…

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡Fin flash back‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

Me senté en las escaleras delante del templo de libra a esperar a mi esposo. En su lugar salió su maestro, un joven de cabellera castaña y ojos traviesos, pero detrás de esos ojos traviesos se escondía la sabiduría de siglos al servicio de la diosa de la sabiduría. El se sentó a mi lado y miro al vacio del santuario…

- Lo que es la vida no fénix, tu hermano ahora es prisionero y dios sabe cuántos horrores tendrá que hacer para proteger a ese niño.

Temblé de solo pensarlo, Dohko miro al suelo y sonrió complacido. Me miro con una mirada que denotaba el coraje por mi actuar de hace años, pero esta se suavizo cuando noto la culpa en mi mirada.

- Sabes el dolor que paso tu hermano aquella noche no? El dolor de saberse odiado por su hermano mayor, por ser vendido por su hermano para pagar sus deudas de juego. (Me mira furioso) y apuesto a que mi muchacho no sabe de esos verdad?

Negué en silencio y suspire dolorosamente. Claro que Shiryu no estaba enterado si se lo hubiera dicho hubiera perdido al hombre de mis sueños en ese preciso momento. Dohko se levanto de donde estaba sentado y me dijo antes de entrar a la casa de libra…

- Yo solo sé que esa noche tu hermano llego a mi templo cubierto en sangre, con el corazón hecho pedazos y completamente desgarrado físicamente (me mira seriamente) crees que tu hermano merecía ese trato de tu parte, creo que le debes alguna disculpa no fénix y ahora es el momento idóneo.

Luego entro a su templo. Como no recordar la noche en que Shun intentara disculparse por algo en lo que él no tenía culpa alguna, sin saber que con ese acto Shun solo intentaba sentirse unido a mí de alguna manera.

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡Flash back‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

El televisor estaba a todo volumen, Ikki reía a carcajadas con el programa que estaban dando. A un lado, sentado en el suelo, se encontraba su hermano encadenado a la pared como si se tratara de algún criminal. Ikki le miro varias veces sin que él se diera cuenta y Shun desviaba la mirada casi al instante de la bandeja de bocadillos que tenia ikki en la mesa…

- “Debe tener hambre” pensó este con tristeza “lo mas probable lleva días sin probar bocado”

Apago el televisor, tomo la bandeja de donde estaba y se dirigió a la salida. Se detuvo de golpe en el momento en que sintió a su hermano abrazarle por la cintura y un líquido caliente mojar su camisa. Ikki suspiro con dolor odiaba no poder girarse y abrazarle como deseaba con todas sus fuerzas.

- Shun suéltame, no me hagas lastimarte
- ¿Que eh hecho para que me repudies de esta manera?
- Tu nada, pero no puedo verte sin querer destrozarte vivo y solo me retengo porque eres mi hermano, así que no tientes tu suerte y suéltame.

Sentí su agarre tensarse y un sollozo abandono sus labios.

- Extraño a mi hermano Ikki, extraño poder sentarme contigo en ese sofá a ver la tele aunque no entienda los programas que ves, por favor bastante tengo con la crueldad de Shaka…

El cuerpo de Ikki se tenso y dejo la bandeja a un lado. Se giro y le tomo por las muñecas y le obligo a soltarle. Luego le sujeto por el cabello arrancándole un quejido de dolor y le obligo a mirarle.

- Entiéndelo de una vez, jamás recuperaras a tu hermano Shun. Así que deja de añorar lo que jamás tendrás.

Ikki sabía que esas palabras le habían dolido a Shun y eso lo confirmo el hecho de que él se abrazara a su persona echándose a llorar. Ikki miro a su novio en el umbral de la sala, este traía un potecito que le mostro porsiacaso pero ikki negó con la cabeza mientras sus ojos se llenaban de lagrimas…

- “No tendría la fuerza para aguantar verle sufrir de esa manera”
- ¿Ikki?
- Ya voy…

Shun le soltó y se quedo de rodillas allí donde estaba sin saber que unos ojos cafés veían la escena satisfechos… esa noche tendría lo que quería…

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡Fin flash back‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

Se dio un fuerte golpe contra la pared que le arranco un gemido de dolor. Cair corrió a su lado y se abrazo a su torso asustado. Shun acariciaba su cabeza con todo su amor mirando a la puerta del calabozo en donde acababan de encerrarlos.

- ¿Hermano?

Shun dirigió su rojiza mirada a la mirada asustada del pequeño. Una pequeña mano se posó sobre su mejilla, borrando los surcos de las lágrimas que habían recorrido el contorno de su rostro.

- Aun te duele hermano
- No, ya no me duele Cair, pero no te dije que huyeras?
- No te iba a dejar morir por causa mía

Shun solo sonrió tristemente a la vez que el pensamiento "de todos modos no saldremos de aquí vivos" asaltaba sus pensamientos. Abrazo a Cair contra su cuerpo. Sus ojos se llenaron de lágrimas y su cuerpo inconscientemente tembló anticipadamente a lo que vendría después....

‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡‡

Se detuvo frente a la puerta, su mano levantada en el aire sin llegar a tocar el pomo de la pesada puerta.

- ¿Y si el no me quiere ver?

Pensó ikki comenzando a acobardarse, tras él un bufido se escucho. Un par de manos le abrazaron y luego procedieron a abrir la puerta por él. Shiryu le dio un beso en el cuello y le empujo hacia el interior diciendo “tú puedes tigre” luego cerró la puerta tras él, recostándose de esta para que nadie mas entrara.

Primero tendrían que enfrentarse al dragón para poder entrar a ese lugar antes de que saliera el fénix con una gran sonrisa de felicidad por la reconciliación con su hermanito.

Mientras Shiryu se ilusionaba y sonreí como bobo, Ikki se quedo de piedra donde mismo había quedado tras el empuje de su pareja. Sus ojos buscaron en la obscuridad una señal de vida, pero no escuchaba nada…

- Claro que no vas a escuchar nada idiota – se recrimino así mismo mentalmente. Claro que no escucharía respiración alguna, los prisioneros no eran humanos…

Dio un largo suspiro y comenzó a bajar las escaleras…
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Solmarie, The Dark Angel

avatar

Mensajes : 11
Diamantes : 152775
Edad : 28

MensajeTema: Re: Sin ti... ¿que?   Mar Oct 20, 2009 10:19 pm

Capitulo 7
Conversación entre hermanos


Abrí los ojos débilmente cuando sentí a mi niño removerse asustado entre mis brazos intentando soltarse. Me sentí preocupado por este hecho, pues hasta hace poco que él había logrado dormirse, luego de haber llorado durante horas angustiosamente.

- Cair, que te ocurre?
- nuestro hermano…

Me dijo señalando hacia al frente. Levante la vista hacia donde el señalaba encontrándome con Ikki mirando hacia nosotros, buscando en la oscuridad e intentando localizar nuestra ubicación. Inconscientemente abrace a Cair mas a mi cuerpo, esperando lo peor de ese encuentro. En cambio, Ikki solo seguía buscando en la oscuridad intentando tal vez ubicar como señal nuestras iris rojizos, pero las cosas no eran así, poco sabían ellos en realidad de nosotros los vampiros.

- Shun?

Lo escuche nombrarme. Me mordí los labios, si le respondía sabría inmediatamente en donde nos encontrábamos, me incline sobre Cair y le susurre al oído “vete al otro extremos de la pared y quédate allí” aunque no estaba de acuerdo Cair me obedeció, se levanto y camino sigilosamente en la oscuridad, yo le seguí con la vista en todo momento. Viéndolo sentado y seguro por el momento me levante de donde estaba sentado hace un momento y le respondí quedamente.

- que quieres aquí?

Instantáneamente la mirada de Ikki se dirigió a la mía, a pesar de que no me veía puesto que no me había movido de mi lugar en las sombras.

- quería hablar contigo, disculparme

Eso me dejo helado. Disculparse por qué, la no tenia culpa de nada.

- disculparte por qué? (le pregunte conmocionado)
- se que no tuve la culpa de lo que te ocurrió, pero si la tuve con todo lo que hice tras ese hecho. (Sus ojos buscaban en silencio mi silueta, sin poder hallarla) solo quería disculparme por todo lo que dije e hice, sabes que siempre serás lo mas importante que tengo, pero ahora vivimos en dos mundos diferentes.

Sonreí con soltura. Ikki no era bueno para pedir perdón y me llegaba al corazón el que lo estuviera intentando. Me quede callado sin saber que decir y pude ver como ikki se quedaba callado, mal interpretando mi silencio.

- Shun?
- nunca te culpe de nada ikki, así que no tengo nada que perdonarte hermano

Sentí como Cair se levantaba y se dejaba ver. Me maldije internamente, la mirada de Ikki se dirigió hacia el niño y le sonrió como hacia cuando éramos niños y me sonreía a mí luego de un día agotador. Se puso en cuclillas y extendía las manos hacia el indicándole que se acercara, Cair me miro sabiendo que aun me encontraba allí parado e ikki hizo lo mismo entendiendo que el niño me pedía permiso para acercarse.

- juro que no le hare daño. Ni a este niño precioso que me recuerda a ti a su edad, ni a ti que eres lo único que me queda hermano.

Cair se acerco a donde yo estaba, dándole la espalda a ikki y se paro justo frente a mí. Extendió su mano hacia mi persona. Mas allá ikki veía todo atentamente.

- nuestro hermano, no nos hará daño hermano…

Ikki le miro sorprendido por la palabra usada “nuestro”. Pero su atención paso a la escena frente a él. Suspire pesadamente y tome la mano de Cair, saliendo de la oscuridad y mirando a Ikki directamente con unos ojos dorados que en su mirada pude ver que le gustaron.

- hola

Me dijo poniéndose nervioso. Le sonreí simplemente, tomando a Cair en brazos y acercándome a las escaleras para sentarme allí, aun me dolían un poco las piernas por los golpes de la tarde pasada.

- tanto tiempo hermano
- sí, cinco para ser exacto
- los anos te caen encima (le dije con una gran sonrisa)
- sí y tu pareces un colegial todavía (me dijo respondiendo a mi burla)

Me encogí de brazos aun mirándole

- ni modo pareceré de 16 toda la eternidad.
- que envidia

Eso me tomo por sorpresa y fue cair quien respondió.

- envidia le tenemos nosotros a ustedes los humanos, pueden crecer, vivir y morir. Tener hijo, dar hermanitos a sus hijos y envejecer.
- ya, ya…

Le dije sonriéndole a Cair y abrazándole a lo cual él me abrazo de vuelta escondiendo su rostro en mi hombro desnudo.

- y bien solo viniste para disculparte?
- Shaka quiere que pases la noche con él en su templo y no aquí en el calabozo

Instantáneamente mi cuerpo se tenso y Cair se echo a llorar aferrándose a mi cintura.

- dile que no, no voy a dejar a Cair solo aquí abajo
- Cair puede ir contigo Shun, no tenemos piensos de dejarle aquí tampoco. Tendrá a Kiki para jugar y al hijo de Seiya que tiene mas o menos su edad, o al menos la que aparenta.
- siiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!

Y para el instante siguiente cair se encontraba en brazos de Ikki y le daba un beso en la mejilla contento. Así que qué más podía hacer, me levante, ikki pasó primero, me entrego a Cair y juntos salimos del lugar…

Afuera todavía estaba el sol en todo su esplendor.

- hola Shun, que preciosura llevas en brazos

Le sonreí a Shiryu, el fue el único que jamás me levanto la mano cuando estuve ese mes encerrado en la casa de virgo. Cair me miro y luego le miro a él…

- tú eres Ryu…

Me eche a reír corrigiéndole a continuación.

- Es Shiryu Cair, Shiryu…
- ahhhh… Shiriu…
- sí, soy yo…

Cair brinco a sus brazos y le abrazo esta vez quedándose en ellos. Ikki rodeo mi cintura con sus brazos y me cubrió con una gruesa capa para cubrirme del sol y Shiryu hizo lo propio con Cair en brazos, luego salimos de Star Hill. Ikki me abrazo cuando temblé en sus brazos y escondí mis manos debajo de la camiseta que llevaba puesta…

- llegaremos enseguida, aguanta un poco…

Y con esas palabras me deje acurrucar por ikki en su abrazo y seguimos el camino hacia la casa de virgo.

La casa de virgo se comenzó a ver mas adelante e ikki me abrazo cuando sintió se me tensaba en sus brazos.

- si te pone un dedo encima o a Cair solo tienes que llamarme y vendré corriendo

Asentí en silencio y entramos a la casa de virgo. En la sala nos esperaba Shaka viendo la tele, en la mesa habían bocadillos que hicieron que Cair se removiera en brazos de Shiryu, tenía hambre no habíamos comido desde que nos capturaran.

Shaka se levanto del sofá apenas nos viera entrar y miro a Cair en brazos de Shiryu señalándole los bocadillos en la mesa. Hacia allí se dirigió Shiryu con Cair.

Me abrace a ikki aterrado cuando Shaka se acercara y vi como ikki le hizo seña para que se detuviera. Shaka suspiro con dolor y se detuvo a cinco pasos de nosotros.

- se que merezco tu rechazo, tengo una alcoba lista para los dos, no se si el niño querrá una para él solo así que prepara otra por si acaso…
- no, el duerme conmigo.
- si pues no hay problema, pondré otra cama si quieres (se apresuro a decirme) Shun te debo una disculpa enorme, no tengo perdón por lo que te hice la última noche que estuviste aquí, estaba borracho y no sabía lo que hacía.

Me moleste de sobremanera.

- y las noches anteriores a esa también estabas borracho? No le eches la culpa al alcohol Shaka tú estabas consciente de lo que hacías.

Shaka bajo la vista dolido. Sus manos temblaban y su labio inferior también. Me acerque a él dejando caer la capa al suelo y casi al instante el rostro de Shaka me miro de arriba abajo con sorpresa. Sé que no era el mismo Shun que ellos recordaban en vida. Era totalmente diferente. Me acerque a él y acaricie su mejilla.

- hace mucho que te perdone amor, hace mucho, mucho tiempo que deje de culparte por eso…

Shaka me miro agradecido y me abrazo, casi al instante en que sus brazos rosaron mi espalda un grito de angustia salió de mis labios. Shaka se separo de mí instantáneamente y me miro aterrado.

- que, qué?
- me lastimaste, eso es todo…
- que te lastime?

Ikki se acerco a mí y me tomo en brazos, se dirigió a la alcoba que sería la nuestra y allí me recostó bocabajo procediendo entonces a curar mis heridas.

- los guardias le azotaron cuando ataco a alguien protegiendo al niño que trajo Shiryu.

Lo sentí resoplar y acercarse a ikki, murmurarle un “cerrare las cortinas” y minutos mas tarde la habitación había quedado a oscuras… lo último que recuerdo antes de caer dormido por el sedante que me pusiera mi hermano es la risa de Cair afuera, y el suspiro de dolor proveniente de un lado de la cama…
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Solmarie, The Dark Angel

avatar

Mensajes : 11
Diamantes : 152775
Edad : 28

MensajeTema: Re: Sin ti... ¿que?   Mar Oct 20, 2009 10:21 pm

Capitulo 8
La tan esperada Reconciliación

Abrí los ojos débilmente, volviendo a cerrarlos por el pequeño rayo de luz que pegaba contra la cabecera de la cama y me cegaba por momentos. La alcoba estaba a oscuras, señal de que ya había salido el sol hace rato largo.

Desconocía cuanto tiempo había dormido, pero o era aun el mismo día o había dormido el día, la noche y parte del día siguiente. Bostece notablemente y me desperece, levantándome luego. El piso estaba frio y el cuarto vacio, casi.

Pues para mi sorpresa ahí estaban los dos. Ikki dormido a un lado de mi cama, casi acostado sobre la misma y Shaka sobre el sofá a un costado de la alcoba. Me dirigí al armario y saque dos frazadas, una para ikki a quien cubrí primero y otra para Shaka, a quien tras cubrirlo con la frazada le di un suave y fugaz beso en los labios.

Viéndolos dormir salí de la alcoba en busca de mi pequeño huracán, encontrándolos a ambos en el sofá. Shiryu recostado a lo largo del sofá, profundamente dormido y a Cair sobre su regazo, también profundamente dormido. Sonreí ante la escena y apague el televisor que estaba encendido y por momento molestaba a Cair, removiéndose este sobre el cuerpo del otro incomodo.

Entonces me dirigí a la cocina y saque el casito para calentar leche, tenía ganas de beberme una taza de café, hace anos que no me comía nada mas que no fuera sangre. Los primeros años debía ser así y ya extrañaba los alimentos que solía preparar Shiryu o los aperitivos que compartía amorosamente con Shaka hacia tanto tiempo ya.

Así que con una sonrisa de oreja a oreja coloque la hoyita en el fuego y busque la harina del café en la alacena, de allí también saque otro casito y un vaso de 8 onzas. Abrí la nevera y tome la leche, llene el casito con ella y lo deje en la hornilla, entonces tome un vaso del fregadero y lo llene con agua hasta el tope y la misma la eche en el interior de la hoyita, repitiendo el proceso hasta que llene el mismo. Me incline sobre la estufa y aspire el aroma cerrando los ojos y dejándome invadir por los recuerdos…

ФФФФФФФФФФ Recuerdo ФФФФФФФФФФ

- por qué haces eso?

Shaka se enderezo y se volteo para verle con una gran sonrisa. Le extendió la mano y aunque Shun dudo primero le tomo la misma acercándose. Le coloque delante de él y le señaló el caso.

- ahí dentro hay vida, muy diminuta que hace que huela tan rico. Además me recuerda la primera cita que tuvimos y en la que me dijiste que si.

Shun se sonrojo de sobre manera, levanto la vista y vio a Shaka con los ojos cerrados y sintiendo el aroma del café siendo preparado. Así que el hizo lo mismo, cerró los ojos y dejo que ese olor inundara sus sentidos. Era un aroma tan distinto a lo que había sentido hasta ahora, inundaba sus sentidos y le encendía por dentro. Le daba ganas de vivir y de sonar, recordándole que tenia a alguien que lucharía con el contra las pruebas que allí les impusieran.

Y ahí estuvo la punzada…

Esa lucha la estaba llevando el solo.


ФФФФФФФФФФ Fin Recuerdo ФФФФФФФФФФ

- Hermano?


Shun levanto la cabeza y miro hacia la puerta, encontrándose con Cair en la entrada. Le sonrió y este se acerco, le dio un beso en la mejilla y se sentó en la silla del comedor. Shun apago las dos hornillas, para evitar que el contenido hirviera, abrió la nevera y saco la chocolatina… era consciente de que esta situación era nueva para Cair, un niño que la última vez que fue humano fue hace mas o menos 300 años atrás.

Cair miro interesado todo lo que hacia delante de él. Como podía un vaso de cristal frente a él, lo llenaba a tope con Chocolatina. Como volvía a la nevera para dejar el envase a mitad en la misma y a continuación sacar el pastel a medio picar y cortar una porción pequeña, para luego entregársela a él. También estuvo pendiente cuando me acerque a la estufa con una taza, como llene la mitad con el café recién colado y la otra mitad la llenaba de leche, luego tomaba un pedazo de pastel y me iba a sentar en la silla frente a él.

Cair miraba el pastel como si fuera la cosa mas rara del planeta, sonreí ante su cara, tome el tenedor extra que había traído y se lo tendí. El me miro y luego miro el tenedor sin saber lo que debía hacer con él.

- es para comer Cair, pruébalo se que nunca lo haz probado, pero sabe rico.

Mas animado Cair se tomo el tenedor y se llevo un pedazo a la boca. Casi al instante su cara se ilumino y cogió una porción mas grande del pastel se lo llevaba a la boca sin importarle ensuciarse en el proceso y tras tragarlo, tomaba el vaso de chocolatina y se bebió la mitad de un trago.

- esta…muy…dico…tito..June…

Shun tuve que aguantarse las ganas de reírse en la cara del niño. Su carita toda embarrada por la mermelada del pastel y sus ojitos llenos de inocencia, así como el dulce comenzaba a hacer efecto en su organismo, comenzando a dar con el tenedor en la mesa ansioso.

ФФФФФФФФФФ

Entre en la cocina aun soñoliento y la escena que me recibió fue la mas tierna que hace tiempo no veía. Ese pequeño niño en la mesa con Shun me recordó la infancia con este último, cuando tras comer un pastel mi hermano quedaba así mismo.

- buenos días.

Shun se giro hacia mí y el niño también. Señaló la estufa donde había café recién colado, así que hacia allí me dirigí.

- ya te sientes mejor?

Le pregunte sentándome en la silla del lado izquierda con una taza de café y un plato con pastel, por qué no, comería mucha azúcar en la mañana, eso no me mataría para nada.

- sí, aun estoy algo adolorido, pero estoy mejor gracias por la ayuda de ayer
- no hay de que…

Y así continuo la mañana…

ФФФФФФФФФФ

Entro a la alcoba con una bandeja en una mano. Un angustioso suspiro salió de sus labios cuando vio a Shun sentado en la ventana sentado con las piernas recogidas en su pecho.

- Shun?

Un escalofrío le recorrió totalmente cuando unos ojos rojizos le enfocaron desde ese rostro mas pálido de lo normal. Pero unos ojos llenos de tristeza que a mí me llegaron a lo mas profundo.

- que te ocurre?

El negó con la cabeza y volvió a mirar por la ventana. Ahí fue que yo entendí lo que ocurría.

- te sientes encerrado aquí

Shun negó con la cabeza, pero su suspiro le indico lo contrario. Shaka dejo la bandeja sobre el buro y se acerco a él. Le tomo por la barbilla y le obligo a mirarle.

- y entonces qué ocurre?

Shun se libero de su agarre y se lanzo a sus brazos plantándole un apasionado beso que dejo a Shaka congelado en su lugar, pues no se lo esperaba. Al ver que no recibía respuesta Shun creyó que Shaka no sentía nada, así que se separo de él con el rostro bañado en lágrimas…

- eso me pasa Shaka, tu compañía me hiere mas que esos latigazos que me propinaron hace una semana atrás. Tenerte tan cerca, pero tan lejos a la vez, eso me está matando en vida.

Shun paso por su lado dispuesto a salir de la alcoba, pero Shaka despertó a tiempo para sujetarle por un brazo girarlo hacia él y esta ver ser él quien le plantara un beso que le arranco un suspiro al menor. Entrelazo los brazos alrededor del cuello de Shaka cuando Shaka lo levanto en brazos, recostándolo en el lecho.

- si quieres que me detenga solo tienes que decirlo
- quiero seguir tanto como tú.

Shaka sonrió y volvió a besarle, quitándole la camisa en el proceso. Comenzó un camino de besos abandonando sus labios siguió por su barbilla hasta el cuello, de ahí a los hombros y de ahí hasta sus pezones. Los brazos de Shun se enroscaron alrededor de su cuello cuando Shaka lo levanto en brazos y lo tumbo sobre el lecho del dormitorio, acomodándose sobre él. Dejando los pezones por la paz, continúo su viaje hacia el vientre de su niño y allí deposito varios besos que hicieron sonrojar al menor.

Levanto la vista hacia él y sonrió adorablemente. Agarro el borde del pantalón a la par que le decía.

- seguro?
- si

Echando la cordura por la ventana Shaka retiro los pantalones en conjunto con la ropa interior, llevándose los zapatos de Shun enredados. Todo quedo en la orilla de la cama.

Shun casi pudo sentir como su alma, lo poco que quedaba de ella, salía de su cuerpo y volvía a entrar cuando Shaka se engullo su miembro completamente y comenzó un ritmo pausado que le volvió loco. Sus manos cobraron vida propia y dejando las sabanas se enredaron en la dorada cabellera del caballero de virgo imponiéndole un ritmo correcto.

Los gemidos no tardaron en llegar y eso hizo que Shaka terminara de excitarse. Dejo el miembro de Shun, arrancándole a este un gruñido de molestia, le sonrió mientras se quitaba los pantalones y se acomodaba entre sus piernas.

- si te lastimo solo tienes que decirlo
- si Shaka, solo hazlo de una vez

Una mueca de dolor se dibujo en el rostro de Shun, pero no salía ninguna queja así que Shaka siguió su avanzo en su interior, acoplándose a el con tres empujes certeros.

Shun soltó un suspiro y enterró sus uñas en la espalda de Shaka. Este lo tomo correctamente y comenzó a moverse en el interior de su amante. Primero lento y pausado, permitiéndole acostumbrarse a la molestia de la intromisión, pero luego mas rápido, fuerte y apasionado comenzando a arrancarle gemidos de placer.
Con tres últimas embestidas en su interior Shaka termino corriéndose y Shun le siguió segundos después entre ambos. Cayó sobre él y aunque Shun soltó un pequeño quejido no tuvo fuerzas para moverse, al menos no de momento.

- gracias

Levanto la cabeza confundido, encontrándose no con unos dorados ojos sino con unos rojizos que le enfocaron

- gracias por qué?
- por seguir amándome

Shaka le sonrió con esplendor, se levanto ayudado por sus codos, y le dio un fugaz beso.

- siempre mi Andrómeda, siempre

Y tras esto cambio posiciones, quedando el debajo y Shun recostado sobre su cuerpo. El sueño comenzó a inundarles, y a los pocos minutos los dos dormían plácidamente.

La madrugada llego y con ella la despedida de Shun hacia Shaka.

Despertó aun soñoliento quedándose sobre su cuerpo unos minutos mas terminando de despertar. Levanto la cabeza ahogando un bostezo y sonrió al ver de cerca el plácido rostro de Shaka al dormir, la última vez que le viera así su autoestima y su corazón estaban hechos pedazos. Esa noche Shaka había terminado de reconstruir lo que hace cinco años había deshecho.

Se levanto con cuidado, luego de haber sacado el miembro de Shaka de su interior, se bajo de la cama con sigilo y le dio un beso en los labios. En medio de su sueño Shaka sonrió y le llamo, a lo cual Shun sonrió mas ampliamente. Se vistió y salió de la alcoba en donde le esperaba Cair con un libro en sus manos, ante este hecho Shun se arrodillo delante suyo y miro la portada del libro interrogante.

- ¿Y esos libros?
- Uno me lo dio el hermano Shiryu y el otro el hermano Ikki, me los puedo quedar para poder recordarles…

Shun sonrió con cariño asintiendo con la cabeza, se levanto y tomo a Cair en brazos. Luego juntos y protegidos por la luna esa noche ambos abandonaron el santuario sin saber que una nueva luz acababa de encenderse en el tapiz del destino…
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Solmarie, The Dark Angel

avatar

Mensajes : 11
Diamantes : 152775
Edad : 28

MensajeTema: Re: Sin ti... ¿que?   Mar Oct 20, 2009 10:23 pm

Capitulo 9
La Misteriosa niña vampiro


En estos tres años este camino que recorro el último día de cada mes nunca se me había hecho tan largo como hoy. La suave brisa removía mis sedosos cabellos, sacándolos de su lugar y haciéndoles moverse rebeldes ante mi desesperación por colocarles de vuelta.

Un doloroso suspiro escapo de mis labios. Mi corazón se encogía, se desasía, se destrozaba con cada día que pasaba. Ya ni siquiera sabía si quería seguir adelante sin el...


Me introduje en el camino que ya, de proponérmelo, habría podido caminar con los ojos vendados, pues era el mismo desde hacía ya tres largos años. No tuve que caminar mucho, pues apenas di unos cuantos pasos en ese sendero de rosas rojas divise lo que con tanto recelo buscaba.

Me detuve frente a la cuidada lapida, coloque las flores en su lugar y me postre sobre el césped, dejando salir un doloroso y angustioso suspiro...

- ¿¿Como haz estado, mi amor?? (Aparece una sonrisa tonta en mi rostro) no sabes cuánto te extraño...

Desde hace tres años, tras hacer el amor aquella noche en la alcoba que ocupaba en mi templo, no había vuelto a saber nada de él. Ya casi había perdido la esperanza de volverlo a ver, así que aquella noche la atesoraba como ninguna otra. Y a pesar de que habían pasado tres años, era capaz de recordarla como si hubiera sucedido la noche anterior.

A lo lejos escuche la risa de un niño y me voltee esperando ver alguna familia entrando al cementerio. Pero al contrario no vi nada. Voltee a ver la lapida nuevamente y caí hacia atrás aterrado por el susto. Desde donde estaba en el suelo pude ver a la niña sentada sobre la lapida, esta observaba el nombre de la misma con un extraño semblante.

Su físico era impactante para mí, como no su parecido con él era singular. Una pequeña niña de unos 5 años de edad, rubia, de ojos rojizos y piel pálida. Sus ojos tan parecidos a los de un niño humano que ah hecho una travesura y esa sonrisa que tanto me recordaba a mi Andrómeda querido.

- ¿por qué esta tan triste?

Me tomo por sorpresa la pregunta, me senté sobre el césped mirando la piedra delante de mí con un semblante lleno de dolor. La vi saltar de la lapida y caer ágilmente sobre sus pies a centímetros de mi cuerpo. Se acuclillo delante de mi y sus rojizos ojos se encontraron con los míos.

- ¿por qué tiene esa mirada?
- por que eh perdido a un ser querido.
- perder… ¿qué significa?

Me pregunto sentándose frente a mi expectante

- pues significa que alguien que querías se ah ido y no volverá nunca
- ¿cómo irse de viaje…?
- no… ¿eres humana?

Ella negó con la cabeza y sonrió traviesamente.

- mi papa se va a molestar conmigo por haberme alejado de la casa
- pues deberías irte a tu casa, no te vayan a castigar por eso
- ere diferente a los demás humanos, ellos me ven y se asustan

Le sonreí cariñosamente, levantándole el rostro y encontrándolo lleno de lagrimas que recorrían sus mejillas. Se arrodillo frente a la niña y le abrazo contra si, aun ah sabiendas de que se estaba arriesgando a perder mas que una simpleza como su mortalidad. Luego de haberse calmado Shaka la miro directamente a los ojos y le dijo.

- serás una preciosa joven dentro de poco, tendrás unos hermosísimos ojos dorados que derretirán a cualquier humano y además tendrás una hermosa familia que compartirá contigo lo bueno y lo malo. Olvídate de lo que te digan o hagan los humanos, eso no tiene importancia.

La niña asintió y se levanto. Le dio un beso en la mejilla y un gracias, para luego echar a correr y desaparecer entre las lapidas mas allá. Tras un árbol le pareció ver una silueta conocida, la niña le abrazo, le dijo unas cuantas cosas señalándole y casi se muere cuando unos ojos verdes que tanto conocía le enfocaron sorprendido. Le vio arrodillarse frente a la niña, decirle unas cuantas cosas a lo cual ella asintió apenada y juntos se retiraron.

- no puede ser, los vampiros no pueden engendrar…

Fue mi pensamiento esa mañana. Me levante y Salí del cementerio aun en estado de shock. No era necesario que ella hubiera sido engendrada la noche que Shun desapareció la segunda vez, hace tres años exactos, pero la preciosa niña parecía tener entre 6 y 8 años...

Llegue al santuario sumido en mis pensamientos. Tenía esa duda ¿Eran los vampiros capaces de concebir?, eso debía averiguarlo, pero ¿con quién?...

- hey shaka

Levante la vista encontrándome con Mu en la entrada de su templo. Le sonreí y me senté a su lado. El me miro interrogante, esperando a que hablara.

- Mu tu sabes mucho sobre los vampiros no

El miro al cielo y asintió.

- bueno sé lo que me enseño mi maestro Shion, ni mas ni menos que eso, Por qué?
Le mire directamente y le conté todo. La niña en el cementerio, el pareció armonioso entre Shun y yo, así como mis sospechas de que fuera nuestra hija. Mu en ningún momento me detuvo, como tampoco dio opinión. Solo cuando me quede callado, mirándole y esperando una opinión Mu suspiro comenzando a hablar.

- tengo entendido que los vampiros jóvenes se tardan cerca de un siglo para que sus cuerpos terminen de perder vida, así que en teoría si. Es posible que como cuando era humano, Shun lograra quedar encinta tras estar contigo (me mira expectante) y también capaz de llevarlo a termino sin problemas
- y cuanta es la diferencia con nuestro organismo, en el crecimiento de los infantes?

Mu se quedo callado unos segundos, pensando en la respuesta

- pues lo niños crecen el doble de rápido, así que lo que es un año para un niño humano, para una cría de vampiro son dos anos o dos años y medio como mucho.
Me ilusione.
- así que es posible que esa preciosa niña tenga mi sangre
- en teoría, si es posible. (Me obliga a mirarle) pero es solo teoría Shaka, solo eso.

Asentí con la cabeza sumiéndome nuevamente en mis pensamientos. Era posible que la pequeña niña fuera mi hija, que llevara mi sangre y la de Shun entremezcladas. Era vampiresa por que la mayor parte de su embarazo Shun ya era vampiro. Así que si, era posible que fuera padre, que tuviera una hija...

----

- Shirley?

Shun entro a la alcoba, pero la encontró vacía. Salió de la misma y recorrió el pasillo entrando a la alcoba de Cair, a quien encontró jugando con su computadora.

- Cair has visto a Shirley?
- me dijo que iba a ir al cementerio

Shun se tenso completamente. Salió de la alcoba y bajo las escaleras. En la cocina se encontró con Cail, quien le impidió el paso indicándole que entrara en la cocina.

- entiende que ella quiere saber mas sobre su naturaleza
- no quiero que los caballeros la vean, querrán ir tras ella
- Shun no dejáremos que nada le pase...
- ahora mismo voy a ir al santuario a decirle unas cuantas cosas a Shaka

Cail no le detuvo solo suspiro pesadamente y subió a ver a su niño hermoso.
Shun salió de la casa rumbo al santuario. Recordando en el camino que recorriera hace mas de 10 años de mano de Shaka de virgo cuando aun fuera un caballero de bronce y no el discípulo de este ultimo.

------

Todas las tardes comencé a ir con la esperanza de que la pequeña apareciera, pero no dio razones de vida. Esa tarde me levante del suelo con tristeza dispuesto a irme. Recogí las cosas y me las coloque en el hombro, dentro de la mochila.

- por que eres mas oscuro que yo?

Me voltee con una gran sonrisa. Allí delante de mí estaba la pequeña. Portando un pantalón blanco y una camisa rosada, así como unas sandalias con un tacón bajito. Su dorada cabellera jugueteaba con la brisa de la tarde. Era tan parecida a él que el solo verla me daba esperanzas.

- porque yo no soy un vampiro, soy humano.
- no entiendo.

Suspire sentándome en el césped. Como explicarle a una cría de vampiros que éramos distintos porque yo estaba vivo y ella no. como explicarle que mi organismo seguía funcionando y el de ella se había detenido en algún momento de su concepción.

- pues no sé bien como es la cosa, pero se supone que los vampiros no tienen necesidad de que su organismo sea como el nuestro. Nosotros dependemos de la salud de nuestro cuerpo para sobrevivir, en cambio ustedes no.

- sigo sin entender...

Me rasque la cabeza exprimiéndome las neuronas. Como rayos iba a explicarle eso...

- ok, veamos si así me entiendes. Yo soy humano porque mi organismo aun funciona, tu eres una vampiresa por que en algún momento el tuyo dejo de funcionar. No por eso eres rara ni nada por el estilo, solo eres de otra raza a mí, pero vivirás eternamente y podrás ver como evolucionamos y acoplarte a cada época en la que vivas.


La niña pareció emocionarse de sobremanera. Se levanto de su lugar y me abrazo entre risas. Luego se sentó en mi regazo y jalo mi muñeca, para ver mi antebrazo curiosamente. Sus dedos acariciaron las marcas de las venas que se veían sobre la piel.

- y que son estas marcas raras?
- esto -le digo señalando las marcas rojas y verdes que se veían en mis brazos- son las venas por las que corre la sangre.
- sangre? - me mira curiosamente - mi papa dice que es importante para nosotros, mas que para ustedes los humanos.
- si supongo que así es...

Se levanto de mi regazo y se sentó nuevamente sobre la lapida, luego me abrazo y me dio un beso en la mejilla. Para luego pararse sobre la misma y brincar al árbol con un “adiós, hasta mañana” que a mí me ilusiono grandemente.

Salí del cementerio feliz, entre al santuario con una sonrisa de oreja a oreja y entre a mi templo directamente a mi alcoba. Allí me encontré lo que menos me imaginaba encontrarme en toda mi vida.
El bulto cayó al suelo y mi labio inferior tembló descontroladamente...

- Shun?...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Sin ti... ¿que?   

Volver arriba Ir abajo
 
Sin ti... ¿que?
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Amores Eternos Clubs :: Clubs De Fans Por Parejas :: Club... Shaka & Shun :: Casa Club de Linaje Sagrado de Astrea :: Fanfics-
Cambiar a: